Dios te bendiga mi hermana, medita en el versículo de hoy por favor Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente. (Salmo 51:12)
Hay momentos en que no sientes nada. Ni ganas de orar, ni fuerzas para alabar, ni fe para seguir.
Eso también le pasó a David, a Elías, a muchos.
Pero hoy Dios te dice: Yo no te he dejado.
Él te sigue esperando en el mismo lugar: en lo secreto, con amor, sin reproches.
La crisis no es tu final.
Es solo una etapa… y volverás a brillar.
Pídele al Espíritu Santo que reavive lo que se ha dormido en ti. Él lo hará.

