馃尯“Hasta ahora solo hab铆a o铆do de ti, pero ahora te he visto con mis propios ojos”. (Job 42:5) Te has preguntado alguna vez cu谩l es el prop贸sito de tu sufrimiento? La oscuridad de la depresi贸n que envuelve los pesares o las dificultades puede ser tan profunda que parece que la luz jam谩s la podr谩 penetrar, y no se ve ninguna soluci贸n. Job se pregunt贸 en voz alta por qu茅 siquiera se les da vida a los que sufren.
馃尯A 茅l le parec铆a que la muerte ser铆a mucho mejor que la
depresi贸n (Job 3:20-23). Sin embargo, hubo un prop贸sito para el dolor de Job. Aprendi贸 lecciones a trav茅s de su sufrimiento que no podr铆a haber aprendido de ninguna otra forma. Job aprendi贸 que ten铆a un intercesor y un testigo en el cielo, un abogado en las alturas que contaba sus l谩grimas (Job 16:19-20) y que lo pod铆a sacar de la depresi贸n.
馃尯Job tambi茅n aprendi贸 que Dios es el Redentor vivo que un d铆a estar铆a por fin sobre la tierra (Job 19:25). Job pareci贸 entender que iba a experimentar vida despu茅s de la muerte. 脡l supo que un d铆a tendr铆a un cuerpo nuevo en lugar del que se le desintegraba y que lo hac铆a padecer terriblemente en esta tierra. Job sali贸 del t煤nel de la oscuridad con una perspectiva nueva.
馃尯Esto fue lo que dijo: “Hasta ahora solo hab铆a o铆do de ti, pero ahora te he visto con mis propios ojos” (Job 42:5). De alguna manera, en la oscuridad ves a Dios de forma diferente de lo que lo ves en la luz. Vislumbrar la gloria de Dios, tal como descubri贸 Job, hizo que la terrible experiencia valiera la pena. En otras palabras, la presencia de Dios fue m谩s importante que la protecci贸n de Dios. La presencia de Dios fue suficiente.

